Parece que no pase el tiempo por este cuarto vacío, acumulándose las horas en un rincón; la Luna espera el relevo del Sol de un nuevo día, sin la esperanza de que nos ilumine su luz... ¿para qué abrir los ojos una vez mas en vano? ¿Para qué cegarse, acostumbrado a vivir las noches con las pupilas dilatadas, el corazón palpitante, y la mente intacta, en blanco, solo regodeándose en su mismo vacío y tedio? ¿Para verse solo...?
El mismo cansancio respondió a mis dudas, y aún a mediodía no se abría esa persiana. Lento hasta la desesperación, el minutero parece atascarse, rompiendo la barrera de la lógica, la rutina se ha vuelto ciclos que no parecen avanzar y con el mismo cristal que separa muerte y vida, parece que me he creado un propio mundo donde aguantar las lágrimas no es tan complicado, es, al contrario, lo normal.
Parecía tener ilusiones, y hace nada estaba ahi, en primera página, luchando por sacar un cacho de mi tiempo. Y ahora regalo pedacitos de alma a cambio de un minuto perdido en hacer algo distinto a nada. Ahora me vendo al mismo diablo por un día perdiendo el tiempo en cualquier esquina junto con algún alma vagabunda.
Ya no corren los pasos cercanos en la calle.
Ya no suenan mas voces en este frío portal.
Ya no hay nuevas ilusiones, mal forjadas sobre casas sin cimientos.
Ya no hay nada... ¿que hacer cuando no hay nada?
Me he convertido en un vagabundo de los corazones, que vaga por las calles de su soledad pidiendo cachitos de compasión que le hagan sentirse un poco mas lleno, un poco mas pleno por dentro. Me he convertido en un mendigo que pide que le cierren estas llagas que se abren, poco a poco, del pasado que en su día cortó mi alma con cada segundo, como cuchillos de frío hielo que se abren paso en ella hasta helarla por dentro... hasta hacerme sentir vacío... congelado en mi interior. Solo busco un momento a tu lado, solo busco un abrazo, un beso, una palabra que me haga sentir que algo sujeta mi carcasa desde dentro, que me haga sentir que no existo en vano, que aún vivo, que aún puedo romper el cristal.
Soy un solitario, ¿quién me rescatará de mi mismo... De mi soledad?
[...]
Abrí mi corazón y mi alma, busqué por todas las esquinas buscándome a mi mismo, oculto por miedo a quedarme solo;... pero, por más que busqué, no encontré nada.
jueves, 13 de agosto de 2009
domingo, 26 de julio de 2009
Mutis (por el foro)
Recuerdo haberme dado la vuelta en algún momento, algún día en que todo se pareció torcer, un día en el que sentí que todo aquello en lo que creía, descendía inevitablemente en picado hacia un colapso irremediable. Un día a partir del cual nada pareció tener el sentido que antes tenían las cosas. Quizá era ese sentido infantil de querer sentir que cada día será el mejor de tu vida, de poder realmente sentirte bien con poco y no pedir a gritos que se precipitan en el vacío deseos imposibles y curas irremediables. Debió ser entonces cuando di la espalda al público, en el momento en que entendí lo delgada que era la línea que separa este mundo de lo que se esconde un paso mas allá de la estrechez en la que se limita nuestra libertad como seres humanos. Cuando cesó la música, dejaron ya de vibrar las cuerdas, no saludé al público entusiasmado entre llantos de emoción por tal espectáculo que nos habían ofrecido, ni yo estaba entre el público. Simplemente me di la vuelta, y desde entonces camino dado la vuelta hacia el fondo de la escena.
Observando el decorado me sentí decepcionado. Actuando tras semejante farsa, ¿cómo podemos creernos aún que este guión tiene sentido?. Todos tenemos nuestra propia obra en esta vida, y todas se inundan de aplausos y llantos al final. Aplaudan, querido público, aplaudan; pues en la ignorancia de lo que se oculta tras este decorado ustedes son felices. Continué con paso firme tras el decorado, hasta dirigirme lentamente hacia el pasillo de los improvisados vestuarios que se ocultaban tras el destartalado escenario. No dejé en ningún momento de dar la espalda a mi público, como burlándome de sus aplausos, de sus llantos, de sus emociones; aislado en un silencio sepulcral en el que no podía penetrar el mas mínimo de los ruidos; escondiendome tras paredes de cristal, queriendo ocultar mis emociones inutilmente. Solo conseguí dejar de ser escuchado para solo ser observado, observado cuando lloro y cuando río; pero jamás sentir el calor de quien pegando los dedos en el cristal, se compadece del actor decepcionado por su propio papel en esta obra irracional.
Y jamás cesé de dar la espalda a ese público. Como guiado por un rencor hacia esos momentos en los que no se me permitió ver lo que ocurría realmente, me negué a girar la mirada hacia esas caras; temeroso de ver en sus gestos un signo burlesco. A veces me sentí como un payaso, como un pequeño espectáculo para las gentes curiosas que observaban al joven actor avanzar en su papel, aprendiendo que su personaje debía ser impecable y aceptando que eso implicaría perder su propia persona. Esta obra es inclemente, no deja señal de tu antigua identidad. Solo pasamos a ser actores que fingimos ser parte de un entramado complejo hecho para que nada desentone sobre este escenario. ¿Nadie mas puede ver que se oculta tras las cámaras, tras los decorados, tras los maquillajes, tras los disfraces, tras los actores? Estoy seguro, habrá alguien mas como yo, aislado en su cajita de cristal, queriendo frenar los pasos de la gente, queriendo buscar un sentido a su identidad. Queriendo acabar de una vez por todas con esta ficción y gritar libre que hay otra realidad.
Silencio... solo escucho las voces del silencio. Me susurran historias de lugares remotos que jamás existieron. Me seducen con melodías que nadie pudo escuchar. Y me hacen querer ver que tras estas paredes transparentes, aún tengo algo que hacer, algún mensaje que dar; improvisando un nuevo papel en este mundo, dando un paso mas para abrir los ojos al público. Quiero sentir que esto es cierto. Quiero sentir que aún hay esperanza. Quiero poder darme la vuelta y gritar. Aunque por el momento me retiro, querido público. Aún no es la hora de mi intervención. Por el momento, por este momento, sigo dandoles la espalda, como mal actor, y me retiraré en un indiscreto mutis; para actuar algún día en mi propio teatro, para escribir algún día un nuevo guión en mi rincón; este, basado en hechos reales. Hasta entonces suerte, querido público, no se enojen por mi mala educación, no se decepcionen, ni abucheen, ni reclamen, al fin y al cabo todo es parte del guión. Aqui terminó mi intervención. Aquí llegó mi punto y final. Adios, querido público, adios. Hasta la próxima.
[...]
¡Deseenme mucha mierda!
Observando el decorado me sentí decepcionado. Actuando tras semejante farsa, ¿cómo podemos creernos aún que este guión tiene sentido?. Todos tenemos nuestra propia obra en esta vida, y todas se inundan de aplausos y llantos al final. Aplaudan, querido público, aplaudan; pues en la ignorancia de lo que se oculta tras este decorado ustedes son felices. Continué con paso firme tras el decorado, hasta dirigirme lentamente hacia el pasillo de los improvisados vestuarios que se ocultaban tras el destartalado escenario. No dejé en ningún momento de dar la espalda a mi público, como burlándome de sus aplausos, de sus llantos, de sus emociones; aislado en un silencio sepulcral en el que no podía penetrar el mas mínimo de los ruidos; escondiendome tras paredes de cristal, queriendo ocultar mis emociones inutilmente. Solo conseguí dejar de ser escuchado para solo ser observado, observado cuando lloro y cuando río; pero jamás sentir el calor de quien pegando los dedos en el cristal, se compadece del actor decepcionado por su propio papel en esta obra irracional.
Y jamás cesé de dar la espalda a ese público. Como guiado por un rencor hacia esos momentos en los que no se me permitió ver lo que ocurría realmente, me negué a girar la mirada hacia esas caras; temeroso de ver en sus gestos un signo burlesco. A veces me sentí como un payaso, como un pequeño espectáculo para las gentes curiosas que observaban al joven actor avanzar en su papel, aprendiendo que su personaje debía ser impecable y aceptando que eso implicaría perder su propia persona. Esta obra es inclemente, no deja señal de tu antigua identidad. Solo pasamos a ser actores que fingimos ser parte de un entramado complejo hecho para que nada desentone sobre este escenario. ¿Nadie mas puede ver que se oculta tras las cámaras, tras los decorados, tras los maquillajes, tras los disfraces, tras los actores? Estoy seguro, habrá alguien mas como yo, aislado en su cajita de cristal, queriendo frenar los pasos de la gente, queriendo buscar un sentido a su identidad. Queriendo acabar de una vez por todas con esta ficción y gritar libre que hay otra realidad.
Silencio... solo escucho las voces del silencio. Me susurran historias de lugares remotos que jamás existieron. Me seducen con melodías que nadie pudo escuchar. Y me hacen querer ver que tras estas paredes transparentes, aún tengo algo que hacer, algún mensaje que dar; improvisando un nuevo papel en este mundo, dando un paso mas para abrir los ojos al público. Quiero sentir que esto es cierto. Quiero sentir que aún hay esperanza. Quiero poder darme la vuelta y gritar. Aunque por el momento me retiro, querido público. Aún no es la hora de mi intervención. Por el momento, por este momento, sigo dandoles la espalda, como mal actor, y me retiraré en un indiscreto mutis; para actuar algún día en mi propio teatro, para escribir algún día un nuevo guión en mi rincón; este, basado en hechos reales. Hasta entonces suerte, querido público, no se enojen por mi mala educación, no se decepcionen, ni abucheen, ni reclamen, al fin y al cabo todo es parte del guión. Aqui terminó mi intervención. Aquí llegó mi punto y final. Adios, querido público, adios. Hasta la próxima.
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¡Deseenme mucha mierda!
sábado, 30 de mayo de 2009
Susurro
Hay múltiples voces atrapadas en mi cráneo, como prisioneros en una improvisada prisión, implorando por salir en libertad como palabras por mi boca. Miles de gritos que parecen retumbar en las paredes como queriendo ser expresados. Comienzo a sentirme atrapado... agobiado por esas voces, ellas gritan mas y mas quiero yo que se detengan. Como si de una guerra civil se tratase, mi mente trata de dominar mis labios y abrirlos. Trato de guardar silencio, trato de no decir nada. Pero el silencio me daña los tímpanos... como si su falta de uso los oxidase, quiero escucharme gritando... pero no puedo, no, no quiero; las palabras van desordenadas, no encuentran un sentido lógico y no se ponen de acuerdo. La cara y la cruz de la moneda se muestran amenazantes dentro de mi burbuja... me agobio. Pero el exterior me da miedo, me ahoga el aire que hay fuera. ¿Que puedo hacer para escapar? No debo gritar... mis palabras serían de egoismo; como las de un niño queriendo reclamar la atención sobre su ser. Pero la rabia crece... me muerdo los labios. Las lágrimas recorren mi cara, contorsionada por el esfuerzo para no liberar la creciente bola que se acumula en su cerebro... Respiro hondo y intento relajarme. Cierro los ojos para no mirar. Pero puedo intuir que lo que mis párpados me ocultan no me va a gustar. Tengo miedo, miedo de saber, miedo de ver lo que hay detrás; pero se lo que me espera. ¿Que es lo que temo? No lo temo. Lo odio. ¡Si! Odio es la palabra que mejor reflejaría lo que comienzo a sentir. No... no debo, la verdad es que me gustaría ser correcto, la verdad es que me gustaría ser menos humano y poder evitar sentir furia, rabia, dolor, angustia... pero no puedo. ¿Como voy a huir de mi mismo? Mi propia introversión me está destrozando. No puedo salir de mi burbuja, no tengo siquiera fuerzas para romperla. Me invade un horrible sentimiento de impotencia. Siento risas... como si el mundo se burlara de mi angustia... Si... esas risas de los que están bien. Que rencor mas horrible... que envidia, mas insana. No quiero escucharlos reir... no mientras yo no pueda. ¿Pero que digo? ¿Tan egoista soy? ¿Acaso ellos me permiten reir con ellos? Si abriera la boca gritaría lo que nadie quiere escuchar. Siento que voy a estallar. Mis manos tiemblan y mis facciones se desdibujan... no puedo mas, me siento evaporar... desvanecerme. Ayuda... quise gritar... y mi boca se abrió quierendo dejar paso libre a las palabras, mis labios se despegaron como puertas cerradas durante siglos, que chirrían al abrirse lentamente, que dan paso a aires nuevos...
Quise gritar, quise romper mi garganta disparando palabras de furia al mundo... pero al final solo se escuchó un susurro... ahogado en el viento... un susurro que nadie apenas escuchará...
[...]
(N.d.a. Durante el mes de Junio las entradas de este blog se verán en suspensión en un principio, debido a época de exámenes. ¡Lo siento!)
Quise gritar, quise romper mi garganta disparando palabras de furia al mundo... pero al final solo se escuchó un susurro... ahogado en el viento... un susurro que nadie apenas escuchará...
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(N.d.a. Durante el mes de Junio las entradas de este blog se verán en suspensión en un principio, debido a época de exámenes. ¡Lo siento!)
domingo, 24 de mayo de 2009
Realidad desde las sombras
Cayó una vez mas la verdad por los suelos... y como si se tratase de una suerte de sistema de poleas, la rabia asciende furiosa hacia los rojos cielos de la duda. Dame una razón para creer que es verdad lo que me dices. Dame una razón para creer que el mundo es como me lo pinta el resto y no como yo lo llevo viendo dieciocho años. Dame una razón lógica, una que desmorone toda mi realidad y no una que solo frustre mis intentos de traer algo mas de luz a mi mundo. Toda una vida creyendo que era todo como decían... y descubro que no. Descubro que los reyes magos no es la única mentira que se dice a los niños reiteradamente y se calla con sumo cuidado a los mas pequeños para no hacerles llorar; hay muchas mas verdades que harían llorar a un niño, que harían llorar mismo a un adulto o un anciano... esas verdades que todos "saben"; esas verdades en torno a las cuales actúa mucha gente; esas verdades que jamás se dicen, que se callan, que se olvidan para decirnos a nosotros mismos "que bonito es este mundo".
Harto... harto de decir que siento las cosas como dicen los cánones de las mentiras diarias; harto de que no me crean porque "todo el mundo lo hace" como yo no lo haría jamás; harto de ser un inocente, sincero, ingénuo, de creer que es posible vivir con algo mas que intenciones y hacer algo mas por ser tu mismo y no por ello ser un auténtico cabrón. Harto de cerrar los ojos y creer que puede haber alguien que vea las cosas como yo: alguien que piense que si eso que nos decían era mentira... es una mentira bella y que quiere hacer que esa mentira sea realidad al menos para él... No creo que esté solo, pero cuando soy engañado no puedo evitar creer que todo es mentira. ¿Me he mentido siempre? Mi conciencia vive tranquila... pero, ¿puedo tenerla tranquila si lo que yo consideraba correcto está basado en una cosa que es mentira, que no es real, que no es correcta?
Y es que "eres especial" son dos palabras que he escuchado hasta la saciedad siempre, hasta el punto en que especial parece convertirse en sinónimo de gilipollas. Hasta el punto en el que todo aquello que tu declaraste sentir nadie te lo creyó, porque ellos no lo sienten asi, porque ellos lo dicen para quedar bien, porque ellos tienen dignidad por delante, una dignidad que tu no tienes porque no la necesitas, porque estás orgulloso de poder sentir en verdad algo mas poético que la mayoría de los que viven en un mundo gélido. Porque te enorgulleces de ser diferente y no ser un esclavo de la lógica humana... que tiende a ser estúpida y sumisa ante la desesperación. No busca soluciones: encubre problemas. Mientras tu te desesperas tratando de no dejar un hueco a la hora de ser honesto con lo que tu piensas, el resto vive mintiendo a los demás y a si mismos. Tu única vanidad es no querer ser como el resto. ¿Debe eso intranquilizar mi conciencia?
No creo que mis bases sean mentira, no creo que mis creencias sobre el amor, la amistad, la humanidad, la vida, el mundo, la lógica, la conciencia, etc... sean erróneas por basarse en cosas que para otros no son ciertas. Lo único que le debo a ese mundo de luces cegadoras es haberme mentido con la mas bella de las verdades. Seguiré mis dias diciendo que no digo nada a nadie por quedar bien; y lo cumpliré mientras no se rompa esta burbuja, lo haré mientras no se disipen estas sombras. Su luz no es nada mas que la mentira que oculta la oscuridad, su Sol es una excusa que puso la humanidad para no ver la noche nunca mas. Mis sombras son reales, mis sombras ocultan perlas que brillan en su densa penumbra, mis sombras no son mías... hay mas gente conmigo, estoy seguro, o habrá mas sombras en otro lugar... y desde estas les mandaré toda la ayuda que pueda... No temo a la oscuridad, ya no soy un crío que huye cuando le cierran la ventana al Sol que se puso de moda un día y se perpetuó con los siglos.
Traté de escapar de las sombras... y la realidad era mucho mas oscura aunque ellos no quieren verlo... Traté de romper mi burbuja, pero me ahogaba el aire, adulterado y falso. Ahora ya no quiero salir mas... soy feliz aquí en mi realidad. Al fin y al cabo ellos no tienen mas que una burbuja mas grande que la mía... pero mi mente me cede todo el espacio que desee... y siempre hay sitio para alguien mas. ¿Quién se monta en mi burbuja de sombras y mentiras que aquí... son sinceras?
¿Vendrás conmigo?
[...]
Harto... harto de decir que siento las cosas como dicen los cánones de las mentiras diarias; harto de que no me crean porque "todo el mundo lo hace" como yo no lo haría jamás; harto de ser un inocente, sincero, ingénuo, de creer que es posible vivir con algo mas que intenciones y hacer algo mas por ser tu mismo y no por ello ser un auténtico cabrón. Harto de cerrar los ojos y creer que puede haber alguien que vea las cosas como yo: alguien que piense que si eso que nos decían era mentira... es una mentira bella y que quiere hacer que esa mentira sea realidad al menos para él... No creo que esté solo, pero cuando soy engañado no puedo evitar creer que todo es mentira. ¿Me he mentido siempre? Mi conciencia vive tranquila... pero, ¿puedo tenerla tranquila si lo que yo consideraba correcto está basado en una cosa que es mentira, que no es real, que no es correcta?
Y es que "eres especial" son dos palabras que he escuchado hasta la saciedad siempre, hasta el punto en que especial parece convertirse en sinónimo de gilipollas. Hasta el punto en el que todo aquello que tu declaraste sentir nadie te lo creyó, porque ellos no lo sienten asi, porque ellos lo dicen para quedar bien, porque ellos tienen dignidad por delante, una dignidad que tu no tienes porque no la necesitas, porque estás orgulloso de poder sentir en verdad algo mas poético que la mayoría de los que viven en un mundo gélido. Porque te enorgulleces de ser diferente y no ser un esclavo de la lógica humana... que tiende a ser estúpida y sumisa ante la desesperación. No busca soluciones: encubre problemas. Mientras tu te desesperas tratando de no dejar un hueco a la hora de ser honesto con lo que tu piensas, el resto vive mintiendo a los demás y a si mismos. Tu única vanidad es no querer ser como el resto. ¿Debe eso intranquilizar mi conciencia?
No creo que mis bases sean mentira, no creo que mis creencias sobre el amor, la amistad, la humanidad, la vida, el mundo, la lógica, la conciencia, etc... sean erróneas por basarse en cosas que para otros no son ciertas. Lo único que le debo a ese mundo de luces cegadoras es haberme mentido con la mas bella de las verdades. Seguiré mis dias diciendo que no digo nada a nadie por quedar bien; y lo cumpliré mientras no se rompa esta burbuja, lo haré mientras no se disipen estas sombras. Su luz no es nada mas que la mentira que oculta la oscuridad, su Sol es una excusa que puso la humanidad para no ver la noche nunca mas. Mis sombras son reales, mis sombras ocultan perlas que brillan en su densa penumbra, mis sombras no son mías... hay mas gente conmigo, estoy seguro, o habrá mas sombras en otro lugar... y desde estas les mandaré toda la ayuda que pueda... No temo a la oscuridad, ya no soy un crío que huye cuando le cierran la ventana al Sol que se puso de moda un día y se perpetuó con los siglos.
Traté de escapar de las sombras... y la realidad era mucho mas oscura aunque ellos no quieren verlo... Traté de romper mi burbuja, pero me ahogaba el aire, adulterado y falso. Ahora ya no quiero salir mas... soy feliz aquí en mi realidad. Al fin y al cabo ellos no tienen mas que una burbuja mas grande que la mía... pero mi mente me cede todo el espacio que desee... y siempre hay sitio para alguien mas. ¿Quién se monta en mi burbuja de sombras y mentiras que aquí... son sinceras?
¿Vendrás conmigo?
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lunes, 18 de mayo de 2009
Adios, Benedetti
Esta mañana al poco de levantarme me llegó la noticia de la muerte de Mario Benedetti, Poeta y Novelista en su rama mas artística; y una personalidad única por otra parte. Exiliado, "desexiliado"; él mismo dijo "No fue una vida fácil, francamente". Muerto ayer sobre las 18:00 (día 17 de Mayo de 2009), en su hogar de Montevideo a los 88 años de edad. Hoy me desvío de la escritura común a la que dedico este blog para rendir un pequeño homenaje a este gran escritor que de una u otra forma me marcó la vida con sus obras; pudiendo ostentar entre sus logros sobre mi persona, ser el único poeta que ha conseguido hacerme leer un libro de poesía suyo, sin limitarme solo a leer poemas sueltos (e insisto, de entre muchos). Un hombre que me ha hecho reir, llorar, temblar, odiar, temer, anhelar... que me ha puesto el los zapatos de cada personaje de los libros de él que he leido (y los que me quedan por leer). Un hombre que se fue ayer, pero que como todos sabemos, sus ideas quedan aqui. Conservémoslas, no dejemos que Benedetti haya vivido en vano, no dejemos que su legado muera.
Con tu muerte, esta primavera tiene una esquina rota. Adios, Mario. No te olvidaremos.
[...]
Con tu muerte, esta primavera tiene una esquina rota. Adios, Mario. No te olvidaremos.
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miércoles, 1 de abril de 2009
Onirismo latente
Otra vez ha ocurrido... ¿Por qué? No pensaba en nada en concreto... mi mente estaba vacía, si... vacía practicamente. Mirando a la nada, apoyando en la balconada pétrea que marcaba el final de uno de los múltiples jardines de la alameda, cuando entonces se me apareció... hacía tiempo que no lo sentía... esa voz... melodía... sonido lejano... lo que fuera... era como saber que ahi había algo... que no podía sentirlo... que no lo oía... pero sin embargo... me encontraba escuchando atentamente a esa cancioncilla que recorría mi mente... podría ser una historia interesante... ¿un poema, quizá?... no... eso era una canción, claramente... alguien en mi interior cantaba una melodía... ¿cómo? no sabría explicar la sensación... como si un escalofrío recorriera mi columna vertebral... y algun ser lejano estableciera una conexión conmigo... una conexión invisible y etérea... que transmitía directamente a mis neuronas una melodía... compás tras compás... en mi cabeza... y podía sentirla... ¿que tono será? No lo sé... ¡si yo no la he compuesto! ¡Pero está ahi! Es un hecho... claro que si... Las notas me hacían volar... sentir el mundo dar vueltas a mi alrededor... mareo... náuseas por un segundo y vuelta otra vez a la melodía... ahora es mas rápida... pero sin embargo mas dulce... y retoma de nuevo el tema principal... ¿que instrumento es?... no es nada en concreto... nadie ha compuesto esto... ¿se ha compuesto solo? No... creo que no... creo que siempre estuvo ahi... -Asi que debe ser eso otra vez...-
-Esa sensación...- Si, otra vez... y yo sin nada para apuntar... sin una grabadora donde tararear esa melodía... es la sensación de aquellas noches de calor pegajoso en verano en las que mi pequeña libreta sufría las consecuencias de desahogar las divagaciones de mi mente enferma... que sensación... es como soñar... dejarme llevar por mi mente... cerrar los ojos y bailar al son de la voz de una musa jamás inventada. Llevame... llevame contigo a ese mundo donde todo es mágico... llevame al mundo del que hablan mis historias... llevame al lugar de donde provienen todas las canciones que jamás fueron escuchadas por nadie mas... llevame a sentir el otro lado de la realidad... ver que hay tras este lienzo frío... no... no quiero salir de este trance onírico... no quiero escapar de mi mismo... no ahora que puedo otra vez vivir esa sensación... deja que recuerde todo...
Abrir los ojos... como despertando de un sueño... -que cansancio- me giro... -mejor me iré a casa... - ¿Qué fue aquello...? -ni la mas remota idea... necesito mi guitarra- Corro hacia mi casa... entro como loco a mi habitación y cojo la guitarra... apenas recuerdo la melodía... tan solo una pequeña idea del sueño... que poco oportuno... es como despertar y no recordar haber soñado nada... a veces dormiría con una libretita a mi lado para apuntar todo aquello que mis sueños pudieran decirme...
[...]
"¿Que cuándo compuse esta canción?... jamás la compuse, solo la saqué de mi cabeza"
Al igual que este texto...
-Esa sensación...- Si, otra vez... y yo sin nada para apuntar... sin una grabadora donde tararear esa melodía... es la sensación de aquellas noches de calor pegajoso en verano en las que mi pequeña libreta sufría las consecuencias de desahogar las divagaciones de mi mente enferma... que sensación... es como soñar... dejarme llevar por mi mente... cerrar los ojos y bailar al son de la voz de una musa jamás inventada. Llevame... llevame contigo a ese mundo donde todo es mágico... llevame al mundo del que hablan mis historias... llevame al lugar de donde provienen todas las canciones que jamás fueron escuchadas por nadie mas... llevame a sentir el otro lado de la realidad... ver que hay tras este lienzo frío... no... no quiero salir de este trance onírico... no quiero escapar de mi mismo... no ahora que puedo otra vez vivir esa sensación... deja que recuerde todo...
Abrir los ojos... como despertando de un sueño... -que cansancio- me giro... -mejor me iré a casa... - ¿Qué fue aquello...? -ni la mas remota idea... necesito mi guitarra- Corro hacia mi casa... entro como loco a mi habitación y cojo la guitarra... apenas recuerdo la melodía... tan solo una pequeña idea del sueño... que poco oportuno... es como despertar y no recordar haber soñado nada... a veces dormiría con una libretita a mi lado para apuntar todo aquello que mis sueños pudieran decirme...
[...]
"¿Que cuándo compuse esta canción?... jamás la compuse, solo la saqué de mi cabeza"
Al igual que este texto...
domingo, 15 de marzo de 2009
Deter o tempo
Abriu os ollos e alí estaba o horizonte. Perdido entre gotas de auga de mar, fuxidas do violento choque das ondas contra a dura rocha, erosionandoa lentamente, esa intensa loita do mar por facer das moles rochosas fina area que con tanta insistencia repite dia tras día. Un cormorán voa rasante sobre o imponente océano; sen chegar a tocalo, coma con respeto cara esa enorme extensión de auga que separa a terra e o horizonte. O Sol podía verse grande, maxestuoso, descendendo lentamente, parecía ser tragado polas augas, coma se o mar tentase apagar esa enorme bola de lume. Descende as súas mans e roza as augas, en posición case fetal, encollido sobre si mesmo coma con medo de algo, admira todo o que lle rodea. O aroma que se respira, de mar, de bosque, resulta bucólico... pecha os ollos e deixase levar pouco a pouco pola embriaguez... Abriu de novo os ollos... a luz era moito mais ténue. Agora os mecanismos do faro escoitabanse, pouco mais arriba, acendéndose, programados, pois xa facía anos que ninguén tiña que ir encender o faro. Pouco a pouco, o astro rey era engulido polas augas... follas do bosque que se extendía tras él voaban arrastradas polo vento... a noite achegábase pouco a pouco e conforme se achegaba a natureza adormecíase... unha sensación de paz invadía a súa mente... a humidade sobre a sua pel era coma un colchón que invitaba a relaxarse... pouco a pouco viu como o momento ía rematando... coma unha breve caricia... un abrazo demasiado curto... un bico efímero... palabras que fuxen cos segundos... e unha sensación de insatisfacción invadía o seu corazón... desexando deter o tempo... para que nunca rematase ese momento.
É incrible como as cousas mais efímeras, pequenas, fuxitivas, poden espertar sensacións inimaxinables nos corazóns desacougados...
[...]
É incrible como as cousas mais efímeras, pequenas, fuxitivas, poden espertar sensacións inimaxinables nos corazóns desacougados...
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